lunes, 18 de marzo de 2013

“Yo no fui, fue meme..ercadotecnia”.



Yo no fui, fue meme..ercadotecnia”.
                                                                     Por Evelyn Serna Martínez.



¿Es culpa de la mercadotecnia que sigas comprando en las grandes ventas nocturnas sus múltiples promociones y te sigas endeudando, que prefieras comprar en Wal-Mart en vez de en el mercado tradicional, que en navidad quieras comprar regalos a todos, al igual que el 14 de febrero, en el día de la madres o del padre?.
La mercadotecnia solo está cumpliendo su objetivo, aunque la tachen de mala.
Su función esta en hacer crecer el valor de marca, vender más, ganar mercado, disminuir a la competencia y dar en el clavo en nuestras necesidades.
Es así como las marcas nos dan una sensación de seguridad, de imponencia , de alegría, otras de furia u odio, según la relación que tengamos con esta y la experiencia que nos haya brindado.
Nos brinda esa sensación de ser únicos y diferenciarnos de los demás a través de las marcas que compramos y consumimos, cumple un rol social relevante, que nos posiciona en un ámbito diferente.
Esta también ayuda a los productos a diferenciarse unos de otros, a que cada uno tenga la libertad de darse a conocer, de contarnos su historia, de acercarse al cliente e invitarnos a probarla.
Cada marca se acerca a nosotros para conquistarnos o odiarla, y en el peor de los casos para que nos sea indiferente.
 Cuenta con un excelente fin ya que echa a andar la economía, generando productividad,  generando demanda de productos y servicios a través de marcas.
El factor social, al igual que las marcas, nosotros nos diferenciamos del resto, cada uno tiene su propia historia y tiene cosas que contar, somos únicos e irrepetibles, y en este contexto elegimos las marcas que se relacionan más con nuestra personalidad, aspiraciones y deseos, y sobre todo, nuestros bolsillos.
Viéndolo de esta manera, la mercadotecnia no es la culpable, pues nos aporta sensaciones, vivencias, nos da la capacidad de diferenciarnos del resto, y lo más importante capacidad de elegir entre varias marcas, que se pelean por nuestra atención y fidelidad.
Pero claro que como hay mercadotecnia bien echa hay mercadotecnia mal empleada, y es a ella y solo a ella, a la que debemos referirnos con la frase ya trillada: “¡es culpa de la mercadotecnia!”. La mercadotecnia mal empleada no ve por nuestras necesidades, ni bolsillo, y nos está engañando aprovechándose de nosotros; y del otro lado es una mercadotecnia que no ve por el interés de la empresa, sus productos y sus marcas, ni por la economía y tarde o temprano quedan al descubierto y se dejan de comprar.
Un ejemplo claro son todo este tipo de productos que te prometen alivios, mejoras, apariencias y demás cosas.. instantáneas.

En conclusión, pienso  que la mercadotecnia es buena, ya que satisface nuestras necesidades dándonos un poco más: nos da lo que deseamos, nos permite expresar a través de las marcas quienes somos y hacia donde queremos llegar, de esta manera cambia la historia de cada consumidor y cada empresa; porque la buena mercadotecnia, siempre está del lado del consumidor y sus necesidades.
Es así como Estudiante de Mercadotecnia, próxima mercadologa, me propongo no caer en hacer este tipo de mala mercadotecnia, si no a emprender e innovar  mejores productos y estrategias. 

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